Para liberarse de los pensamientos que le distraen del Yoga cultive pensamientos opuestos.

Patanjali, en sus Yoga Sutras, nos dice no sólo que el Yoga es un estado de silencio mental y unión con lo Supremo, sino que propone herramientas para alcanzar tan preciado estado de paz interior.  Nos sugiere que el “Yoga es el control de las ondas de pensamientos, el cese de las fluctuaciones mentales”  es ese pequeño instante durante el cual el lago de la mente está tan claro y sereno que ponemos reconocernos en él.  Pero, ¿cómo llegar allí?

Inmersos en un día a día plagado de obligaciones, compromisos sociales, expectativas propias y ajenas, dudas sobre nosotros mismos, temores, alegrías, logros, enamoramientos, celebraciones ¿cómo encontrar el camino hacia el silencio interior? ¿Cómo permitir que el Yoga suceda?

La compilación de los Yoga Sutras de Patanjali es muy antigua más siempre vigente.  Pareciera, a pasar de todo el tiempo transcurrido, que los seres humanos interesados en el desarrollo interior siempre nos hemos enfrentado a los mismos retos.  Patanjali pone sobre la mesa varias herramientas que se complementan entre sí, una de ellas “Vitarka badhane pratipaksa bhavanam” YS 2.33: “Para liberarse de los pensamientos que le distraen del Yoga cultive los pensamientos opuestos”, cuando sea invadido por pensamientos negativos traiga a su mente los pensamientos opuestos. 

Cabe resaltar que dentro de este contexto el Yoga va mucho más allá que la ejecución de posturas.  Patanjali define pensamientos negativos como todo aquel pensamiento que contradice los Yamas y Niyamas:   violencia, mentira, deshonestidad, codicia, indulgencia sexual, apego, acumulación, impureza, desorden, insatisfacción, opulencia, desinterés en textos sagrados, ausencia de devoción o devoción hacia personas o seres que no lo merecen.  Nos aconseja que cuando alguno de estos pensamientos aparezca hagamos el esfuerzo por cultivar la actitud mental opuesta y observemos su procedencia.  

Mediante este Sutra se nos invita a cuestionarnos:

¿Reflexiono antes de actuar, sobre todo cuando carezco de claridad respecto a la decisión que quiero tomar?

¿Me servirá la sugerencia de Patanjali como una herramienta, aún después de sucedido un evento, para observarme, comprenderme y determinar por qué reaccioné de cierta forma?

Ante la infinidad de pensamientos que brotan en mi mente ¿qué cualidades deseo cultivar?

Integrar y comprender los pensamientos que nos distraen del Yoga, de nuestro estado de Unión Suprema, que nos alejan de nuestro Ser, es parte del camino que debemos recorrer para florecer y convertirnos en los Seres únicos, en balance y de servicio que estamos llamados a ser; cada uno en su campo, formando parte de un todo.   Observar compasivamente estos pensamientos, sin juicios, abrazarlos y comprenderlos para aprender las lecciones que traen para nosotros es una de las llaves para llegar al lago en calma, ese lago que permitirá al hombre reconocer el reflejo de lo que realmente es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será.  YS 1.3

Odio y amor, miedo y amor, enojo y comprensión, ignorancia y conocimiento, duda y fe, apego y libertad, juicio y empatía, enfermedad y salud, decepción y logro, prisa y paciencia, indiferencia y cariño, esfuerzo y comodidad, pereza y voluntad, sufrimiento y placer, tristeza y alegría, ruido y silencio, movimiento y quietud, oscuridad y luz, pares de opuestos, terrenos interminables que se convierten en fuente de autodescubrimiento, de sanación y de crecimiento.   Pares que se constituyen en fuente de fortaleza, voluntad, realización, contentamiento y paz interior.

La próxima vez que sus pensamientos invadan su práctica “Vitarka badhane pratipaksa bhavanam”

 


Categorías: Filosofía y Técnica