Una forma de amarse a uno mismo. Una forma de paz interior. Una forma de vida.

Lung Ta

Popularmente conocidas como banderas tibetanas de oración, Lung Ta o Caballos de Viento, son un conjunto de cinco banderas que representan los cinco elementos y se ordenan de lo más denso, la tierra, a lo más sutil, el espacio. El color azul representa el espacio o éter, el blanco, el aire, el rojo, el fuego, el verde, el agua y el amarillo, la tierra. Al centro de cada bandera se puede encontrar la figura de un caballo, un dragón, un águila, un tigre, un león u otra figura mitológica, rodeada por mantras u oraciones que exaltan las cualidades del Ser y promueven la paz, compasión, fortaleza y sabiduría. Según la tradición, estas banderas se colocan en la parte más alta de las casas y en las montañas de los Himalayas, cuando el viento mese las banderas éste se lleva las oraciones y las esparce por todo su camino, dejando a su paso vibraciones de buena voluntad y compasión.

De acuerdo con la leyenda, el viento y el caballo son vehículos naturales de movimiento. Cuando el caballo galopa por las llanuras el viento se levanta para ir a su encuentro, su cola y su melena fluyen libremente, el caballo transporta formas materiales y el viento formas etéreas. De ahí surge LungTa, de la unión de lo físico y lo etéreo para expresar lo espiritual.

La práctica del Yoga tiene como fin último el despertar de nuestro Ser y promover la unión de éste con lo Supremo, busca despertar amor, armonía, compasión, balance, bienestar, sincronización y consciencia. Al practicar asani o posturas utilizamos nuestro cuerpo, el cual está integrado por los cinco elementos, para expresar lo sutil y despertar así las cualidades del Alma y expresar y compartir lo mejor de nosotros mismos en nuestro transitar por esta vida.

Precisamente porque cada uno de nosotros es único e irrepetible, al igual que cada bandera, en Centro de Yoga LungTa cada uno de nosotros es un “Lung Ta” y el Yoga es el “Viento” que nos mese y motiva a dejar estelas de nuestra mejor vibración a lo largo de nuestro camino. Como dice David Swenson: “Yogui es quien deja los espacios que visita mejor que como los encuentra…”